El camino al andar va marcando el corrimiento del profesional farmacéutico hacia la subordinación empresarial.
Las financieras del medicamento, las actuales hiper SCS, arrastran profesionales y empleados; concentran recetas, descuentos, bonos, contado, perfumería, domicilios, sábados, domingos y horario extendido, exprimiendo hasta los horarios del turno.
Empezaron en el conurbano bonaerense y de a poco van copando grandes, medianas y chicas ciudades; tienen un amparo legal, la densidad y los habitantes que celosamente cuida el Colegio de farmacéuticos de la provincia (CFPBA).
¿Hay algo peor? Si, el posible desembarco de las S.A. por supuesto, pero el poner todos nuestros esfuerzos en que no avance el eje del mal farmacéutico hace por ejemplo que en los barrios donde no llegamos con la red el ejercicio profesional lo ejecuta en canal K o el chino y que cada vez se alimente mas las bien ubicadas territorialmente SCS.
Hoy el farmacéutico para acceder a la propiedad de la oficina tiene que pagar cifras siderales, cifra a la cual llegan en su mayor medida personerías jurídicas con capital y tiempo para devastar a los ya instalados, tapando aquellos (por los inconstitucionales cupos) que quieran habilitar.
Necesitamos como sociedad jerarquizar el rol sanitario que tenemos, control, resguardo, dispensa, acceso, reemplazo etc; va de la mano de la propiedad (la profesión no se creo de otra manera), la proliferación y el acaparamiento del medicamento por las financieras SCS hoy nos ahoga y falta poco que nos mate.
El colega ya instalado no lo admite, no advierte, hasta que le golpee en el mentón, la compra por una de estas SCS del mostrador caído de otro colega cercano.
Para avanzar necesitamos reflexión y acción, como no tenemos nada de esto estamos chapoteando en el medio de la pileta, accionamos si defendiendo a los grandes del medicamento, hacemos análisis de rentabilidades en base a ellos, tasa de uso en base a ellos etc etc etc; nada de esto refleja al unipersonal farmacéutico solo protegemos y analizamos las políticas del medicamento del puñado concentrador.
En este tiempo las experiencias colectivas se perdieron las lecciones se olvidaron.
Siempre he creído que el dirigente que no comprende lo que pasa en su tiempo es una contradicción andante y el que comprendiendo no actúa; tendrá lugar en la antología del llanto pero no en la historia viva de su tierra.
Farm. Rodolfo W.