En una investigación de la Revista Polis: Investigación y Análisis Sociopolítico y Psicosocial (Universidad Autónoma Metropolitana México) se analiza la historia de las farmacias similares, nombre con en el que en México se hicieron célebres las cadenas de farmacias de genéricos que desembarcaron en nuestro país hace algunos años. En la nota se denuncia la manipulación de los profesionales médicos, pero también es una muestra de como los actores del mercado del medicamento, distorsionan la dinámica económica del sector y lo llenan de vicios que afectan a las farmacias y a los farmacéuticos también.
Por Marco Antonio Leyva Piña, Santiago Pichardo Palacios
Lo que sigue es un extracto de la investigación, el texto completo puede leerlo haciendo click aquí
Las farmacias similares en México se establecieron como un emprendimiento social en favor de los que menos tienen, pero en el fondo comenzaba a desarrollarse una estrategia comercial dirigida a monopolizar el mercado.
Esta estrategia tiene una lógica pragmática, pues el pago de considerables cantidades de dinero en publicidad a los medios de comunicación inhibe la crítica por parte de esos medios, al tiempo que los usa para promoverse y descalificar a sus adversarios, en particular a los funcionarios de dependencias públicas, legisladores, políticos e instituciones públicas de salud, a los que acusa de supuestos cargos de corrupción.
El éxito de esta empresa vino a transformar el mercado de medicamentos genéricos en el país y le ha permitido expandirse a América Central y del Sur, con más de 3 900 sucursales.
En el avance de su incorporación empresarial, ha llegado a ofrecer toda una gama de servicios médicos; además de laboratorios, farmacias-consultorios y centros de nutrición, realiza análisis clínicos, ultrasonidos, electrocardiogramas y rayos X. Si bien es cierto que gran parte de la población mexicana es atendida por algún servicio público de salud, también lo es que la situación económica del país afecta mayormente a la población que está fuera del sis- tema seguridad social, lo cual hace que parte de sus ingresos se destinen a la compra de fármacos.
En ese contexto, los medicamentos genéricos se vuelven una opción alternativa a los medicamentos de patente. Después de 1998 se implementó el programa de medicamentos genéricos intercambiables, que abrió la posibilidad de ofrecer medicamentos de bajo costo a la población, lo que generó un incremento en la demanda de estos productos, que a su vez motivó el interés de las grandes empre- sas internacionales por este nuevo mercado, que en el país representa 2 000 millones de dólares, según cálculos de la Cámara Nacional de la Industria Farmacéutica. Ahora bien, la empresa de Víctor González Torres en la búsqueda de maximizar ganancias ha creado un mecanismo formal de reclutamiento de médicos para potenciar la venta de sus fármacos.
Las estrategias para expandir el número de Farmacias Similares, mantener los medicamentos de bajo costo y de comercialización –don- de se hace énfasis en el sentido social de la empresa– cierran la pinza con la creación de la Fundación Best, encargada del reclutamiento de los médicos Simi para que laboren en los consultorios anexos a las Farmacias Similares.
La forma en que se incorporan estos médicos tiene que ver con la situación laboral que genera las condiciones que debilitan la posición del trabajador en el mercado laboral, y que aunada al crecimiento del empleo informal y de la subcontratación, conforma el contexto adecuado para el surgimiento y consolidación de mercados precarios, donde lo importante es poder trabajar aunque la capacitación, entrenamiento y habilidades no sean compatibles con la retribu- ción (Salas y Zepeda, 2003).
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