El Farm. Germán Paggi es el Vicepresidente en ejercicio del CFPBA. Su fuerte presencia en los medios con la negociación del convenio de IOMA en 2009, lo convirtió en una figura emblemática de la política farmacéutica. Paggi comenzó su participación la filial platense en el año 1999, cuando integró una lista que comenzó una etapa de renovación local comenzando con la Vicepresidencia y la Secretaria del CFLP.

Germán Paggi: Fui a la filial porque toda la vida había participado desde afuera y mi desarrollo profesional había sido en sociedades en comandita. En ese momento presentí que debía estar adentro de la estructura para saber como funcionaba el Colegio. Además había tenido debates acalorados con los dirigentes que gestionaban en ese entonces y creí que debía participar en una renovación y que no podía dejar de trabajar en pos de mi profesión, era algo que tenía pendiente.
La primera vez que me acerqué a una entidad farmacéutica fue en los 80, con la presidencia del colega Norberto López para proponer «El Mortero«. En esa época los honorarios que se pagaban a los colegas se actualizaban a cada seis meses. Con una inflación que llegaba al 30% mensual se hacía difícil vivir. Así que pensé en mi familia y acerqué esta propuesta junto a otros dos colegas Jorge Rusconi y Antonio Fondevila (que falleció hace unos años).
El mortero fue una gran posibilidad para que actualizáramos nuestro honorario, con lo cual, para los colegas en relación de dependencia, la situación mejoró mucho.
Luego de unos años, con la llegada de Cavallo se hace ilegal la actualización mensual de nuestros haberes, con los cual El Mortero dejó de usarse.
Cuando llegamos con la propuesta los colegas nos ofrecieron el Colegio provincial para que la desarrolláramos, lo hicimos y después hicimos la presentación en el Ministerio, además de darle seguimiento al trámite para que se aplicara. Fueron seis meses de turnarnos cada día para preguntar donde estaba el trámite.
El Comprimido: ¿Cómo ve la experiencia de los colegas en relación de dependencia?
Germán Paggi: La que veíamos en esa época era desastrosa porque lo que cobrábamos no nos alcanzaba para vivir. Hoy creo que estamos en mejores condiciones, siempre y cuando a los colegas le respeten el honorario profesional establecido por este Colegio provincial y avalado con al firma del Gobernador Scioli.
La problemática esencialmente ha sido siempre la misma. las condiciones de contrato para los colegas no han cambiado. Actúan como socio gerente o está contratado como un empleado en relación de dependencia. No ha cambiado porque no ha cambiado la ley.
En una relación de empleado y patrón siempre hay disconformidad o discordancia entre ellos, en relación con lo que se paga o se cobra. Lo que el colega debe pensar en mi opinión, es que lugar ocupa y que tranquilidad le da ese lugar. El decreto establece un monto mínimo basado en la importancia de nuestra profesión, pero también debemos pensar cuanto aporta el colega en relación de dependencia para la productividad o rentabilidad de esa farmacia.

Germán Paggi presenta a Silvina Melitón en las Jornadas de Formación de Dirigentes en Villa Gessel
Creo que las nuevas generaciones de todas la profesiones hoy priorizan su vida privada, no puedo cuestionar esos valores diciendo que los nuevos colegas sólo quieren comodidad, creo que nosotros hemos formado a nuestros sucesores farmacéuticos a lo largo de estos años y ellos se adaptan al nuevo mercado farmacéutico, que como sabemos, se encuentra atravesado de muchos nuevos actores que condicionan la práctica profesional.
Lo fundamental sería que las farmacias nunca hubiesen dejado de ser propiedad de los farmacéuticos, así cada uno podría ejercer la profesión como la siente. La modificación de la ley que ahora estipula una cierta cantidad de farmacias de acuerdo a la densidad poblacional es un factor importante, pero si no hubiéramos cedido tanto espacio a esos nuevos actores privados y algunos gestores que representan intereses privados frente a la seguridad social, las farmacias podríamos haber mantenido un crecimiento sostenido que nos permita emplear más colegas.
Y no sólo debemos pensar en las farmacias oficinales, debemos incluir a los sectores de la producción y la distribución, además de la gestión pública y los hospitales cuando pensamos en la práctica profesional y la cuestión labora.
Creo que desde el Colegio de provincia y de nuestra filial platense hemos impulsado la creación de nuevos puestos de trabajo en estas áreas.
El Comprimido: Hablemos de la seguridad social, esta semana el Colegio provincial mostró una nueva herramienta de gestión para las farmacias, qué son las BFD?
Germán Paggi: Todos los farmacéuticos tienen por costumbre mantener a la droguería con una cuenta corriente al día, no les gusta tener un debe muy abultado y tiende siempre a pagar las deudas generadas por las compras de medicamentos. En estos momentos donde la seguridad social tiene un atraso importante con los farmacéuticos y además tiene una cobertura del medicamento como nunca se ha dado en la historia de nuestro país, (léase PAMI, con una cobertura del 90%), el farmacéutico es quién financia entre la compra del medicamento que paga a semana o quince días, hasta la espera que el mercado le ha impuesto, que en promedio debe estar en 45 días.
Esto significa que cuando en el convenio PAMI la Industria Farmacéutica (IF) no emite en tiempo y forma las Notas de crédito comprometida, los farmacéuticos ven que su droguería les exige un pago que no pueden afrontar o que deben realizar con dinero que no pertenece al circuito de la facturación de la farmacia: Entonces deben apelar a sus ahorros o a créditos, etc.
En algunos Colegio como La Plata, podemos aliviar esa situación por medio de los adelantos de obras sociales. Pero muchas filiales no pueden ofrecer este beneficios a sus colegas.
En esta situación, los colegas que me precedieron en al gestión de Obras Sociales del CFPBA, Silvina Melitón y Ricardo Pesenti, comenzaron a pensar en una herramienta que le permita a las farmacias saber que crédito tienen a su favor por la prestación del convenio PAMI Medicamentos y utilizar esa información a su favor en las droguerías.
De esta manera la distribución no debe cerrar o limitar gravemente las cuentas corrientes de una farmacia, ahogándola hasta que la Industria emita los documentos correspondientes.
La BFD (Balance farmacia Droguería) le brinda a los colegas una cifra de forma rápida y bastante precisa del crédito que tiene a favor en su droguería elegida. Las Notas de Crédito debería ser generadas en cada vez menos tiempo, porque quienes administran el convenio tienen en tiempo real la información de la dispensa que ha efectuado cada farmacia y si o si la droguería elegida por la farmacia, indudablemente, va a recibir el pago correspondiente, pues así lo establece el convenio.
Con esto creemos que le sacaremos a los farmacéuticos la presión del pago a su droguería cuando, por razones ajenas al profesional, se producen demoras en la cadena de pagos. Así va a poder seguir brindando el servicio y la prestación. Esta herramienta podría ser también un avance contra la concentración que se produce en el mercado del medicamento, ya que frente a estos atrasos las primeras que ven afectado su trabajo son las farmacias medianas y pequeñas, mientras que quienes tienen mayor capital o recursos financieros, comienzan a tomar lo que el resto deja de atender.
Hay otro detalle importante, que es la intervención del Colegio provincial avalando estas herramientas, para que no sean los farmacéuticos quienes tengan que discutir con sus proveedores.

Paggi junto a Isabel Reinoso en las reuniones con los presidentes de filial en el CFPBA
El Comprimido: ¿En IOMA se puede hacer algo parecido?
Germán Paggi: En IOMA la nota de crédito es un factor muy chico respecto del monto de la prestación. Por eso nos vemos tan afectados por el atraso en los pagos.
El Comprimido: ¿Qué hacer con IOMA entonces?
Germán Paggi: Los farmacéuticos tienen una herramienta muy valiosa en la atención a los afiliados al IOMA, dispensar medicamentos de laboratorios que otorguen mejores condiciones comerciales y que acompañen los tiempos de pago de la obra social.
El problema de muchas farmacias pequeñas y medianas es el poco volumen de recetas de IOMA y PAMI, esa mezcla sumada a los atrasos de la seguridad social, complica la economía de los mostradores
El Comprimido: A casi dos años de la nueva gestión provincial no hemos visto aún los frutos de las reuniones efectuadas para bajar las bonificaciones de los convenios, en especial PAMI , ¿qué está pasando con eso?
Germán Paggi: Creo que las transformaciones que en una sociedad se obtienen por una acción muy violenta, sin lugar a dudas con un enfrentamiento entre las partes que tienen esa disputa o bien cuando se dialoga y las partes se entienden y comprometen a solucionar el problema que se ha planteado.
Si miramos la historia del convenio de PAMI, (mal llamado por nosotros así, en realidad creo que se debería ser conocido como Convenio con la Industria Farmacéutica), nos daremos cuenta que la obra social nos ignoraba por completo.
En ese contexto es que debemos ubicarnos. Entiendo que nunca un colega se sentó en el PAMI a discutir las condiciones en que nos contratan y eso llevo a la IF a imponernos las condiciones desde su capacidad de negociar.
Nosotros sólo podemos decidir si aceptamos o no el convenio en esas condiciones: Nada de dialogo, y si alguien dice que lo hubo, busquemos a los responsables. Comenzamos con un aporte bajo para que aceptemos y luego vino el resto que conocemos: cada vez más aportes.
Nunca se pensó cuanto de su arancel profesional daba el farmacéutico a cambio e atender a los afiliados de PAMI. Hoy estamos en promedio en el 13.5 % aproximadamente, casi un 50 % del margen de compra y venta, un promedio que varía en las distintas localidades. En años anteriores, este aporte que era menor. Comenzamos con un 7% aproximadamente y no se sentía, hoy en día hace casi inviable una farmacia porque los precios no acompañan a los costos operativos.
Ahora bien, teóricamente la pauta de inflación, la que se otorga en aumentos a los empleados, llegas a alrededor del 25 % y los aumentos de medicamentos alcanzan alrededor de un 14%. Con esta situación tengo la impresión de que es cada vez más difícil la solución para nuestra rentabilidad y seguir con la farmacia. Ahora, si analizamos los actores que tenemos en la cadena, que son tres: farmacia, droguería y laboratorios, veremos que en este momentos todos nos quejamos de la situación económica que atravesamos. Por lo tanto, cuando desde el Gobierno / Estado se regula el precio del medicamento y la cadena lo acepta, en realidad estamos aceptando lo hace que la IF ha conseguido o aceptado, porque decide no pelear por ese precio. Luego traslada esa decisión y la cadena lo sufre.
Dicho todo lo anterior, en estos momentos creo que se deben adoptar medidas de fuerza para obtener resultados y para hacer esas medidas todos los colegas deben ser conscientes de qué es lo que reclamamos y por qué. Nadie nos va a dar en estos momentos un céntimo de su parte, por eso la negociación se va a trasladar al campo del reclamo. En este momentos las droguerías y los laboratorios no son permeables a negociaciones, salvo que las mismas no sean sólo de diálogos.

Los farmacéuticos Julio César Alonso y Germán Paggi, junto al asesor legal del CFLP, Dr. Gustavo Gulayin y las farmacéuticas Graciela Luján y Graciela Yuln hablan con los colegas en la filial
El Comprimido: ¿…y las reuniones de estos dos años?
Germán Paggi: Reconozco que se ha logrado un mejor dialogo con todos los actores, pero desde lo económico y, especialmente la baja de aportes a la seguridad social, no hemos avanzado mas allá de controlar los distintos métodos de pago que se disponen.
Es decir las notas de crédito, eso ha hecho que las farmacias pudieran seguir atendiendo. Pero veo con preocupación que apenas se atrasan las emisiones, se produce el cese de crédito a la farmacia por la droguería y la no dispensa, con la consecuencia que todos quieren evitar, el corte de servicios, la desfinanciación y la concentración
La IF no actúa en forma orgánica hay laboratorios que con el fin de tener más unidades vendidas, hacen ofertas sólo para algunas farmacias grandes, haciendo que el mercado estalle, porque las condiciones no son para todas por igual.
No hemos entendido que el mercado del medicamento es inelástico, que por más que demos ofertas a menores precios o más bonificaciones, no se estira. ¡Nadie sale a aprovechar las rebajas de temporada en medicamentos!, ni comen medicamentos, ni se visten con ellos. Los consumen por necesidad, por una enfermedad, nuestros pacientes no llevan dos cajas porque les gusto el color o la forma del comprimido. Pero como no lo entendemos, algunos actores siguen regalando los mismos.
Y la IF es la que más regala, porque en el convenio de PAMI, por ejemplo, aporta teóricamente un 28 % y nos hace aportar a las farmacias el 13.5%, por lo tanto el precio del medicamento es ficticio, no existe.
Entonces no tiene valor real, los primeros que los bajan los precios son los productores. En las compulsas que mantienen, llegan a venderlos por algo cercano al 10% del valor teórico, y no son los mal llamados «genéricos «, esto lo hacen los laboratorios de primeras marcas, lo que termina desvirtuando el mercado.
Por eso creo que es momento de negociar con postura firme, con respaldo institucional, argumento legal, usando nuestras leyes y sobre todo el respaldo de los colegas. Debemos hacer nuevos intentos y demostrarle a aquellos que creen que negociar, se trata de ceder para evitar el conflicto, que lo que se entregó en estos últimos años no nos sirvió de nada a las farmacias y los farmacéuticos que ahora pagamos la entrega de aquellos años de deserción.