En concreto, son los rayos ultravioletas los que penetran en las capas más profundas de la piel y dañan los tejidos, produciendonos quemaduras y a largo plazo un posible cáncer de piel.
Para conocer si realmente estamos protegidos a la hora de comprar un protector solar debemos conocer antes los tipos de rayos ultravioletas a los que estamos expuestos y por tanto saber si nuestro protector va a ser capaz de protegernos de ellos.
En concreto son tres los tipos de rayos ultravioletas que debemos tener en cuenta:
Rayos UVA
Son los encargados de la pigmentación de la piel, son los que nos dan ese tono bronceado pero al mismo tiempo son los que nos producen manchas en la piel y destruyen la producción de colágeno, causando arrugas y un envejecimiento prematuro de la piel.
Rayos UVB
Sus efectos son a largo plazo y los que actúan en la capa más profunda de la piel. Son los causantes de los melanomas, cáncer de piel y también los causantes de las quemaduras. Sin duda los más peligrosos.
Rayos UVC
Son los rayos más nocivos y cancerígenos pero sus efectos son bloqueados por la estratosfera por lo que no debemos preocuparnos de ellos, a no ser que la capa de ozono se nos vaya al garete un año de estos, cosa que tampoco es muy descartable.
Es por ello que todos los protectores solares incluyen filtros UVB y los más completos incluyen filtros UVB y UVA, es decir, con estos últimos evitamos los rayos nocivos pero tampoco nos pondremos morenos y por tanto evitaremos también las posibles manchas cutáneas.
Y ahora los IR-A
También se han publicado recientemente diversos estudios que avalan la teoría de que los rayos IR-A solares o más comunmente conocidos como los rayos infrarrojos pueden tener efectos nocivos sobre la piel.
Sin ir más lejos en el último congreso mundial de Dermatología celebrado este año en Chicago quedó de manifiesto la capacidad de estos rayos para penetrar en la capa más profunda de la piel, que además constituyen casi el 45% de la radiación que nos llega por parte del Sol cuando estamos expuestos a él.
Hasta ahora se sabía de la existencia de esta radiación pero no se sabía cual podía ser su efecto nocivo, ahora parece estar claro que es también causante del envejecimiento cutáneo prematuro.
¿qué tipos de fotoprotectores encontramos en el mercado?
Según el mecanismo de protección podemos distinguir entre fotoprotectores químicos u orgánicos, que actúan por absorción, y los filtros físicos, inorgánicos o pantalla total, que actúan por reflexión, es decir, que reflejan la luz solar.
Muchos productos comercializados combinan estas dos modalidades de fotoprotección. Actualmente todos los envases de los fotoprotectores comercializados deben indicar claramente el tipo de filtro que es y el espectro de absorción que protegen.
- Fotoprotectores químicos u orgánicos: son sustancias que aplicadas en la piel absorben los fotones de la luz solar, a través de reacciones fotoquímicas, y los modifica para que no perjudique la piel. Es importante conocer que necesitan unos 30 minutos para hacer efecto, por lo que hay que aplicarlo con la suficiente antelación antes de exponerse al sol. Dado que son absorbidos por la piel, tienen más riesgo de alergia, por lo que su uso está restringido en los niños. Las sustancias más utilizadas son el PABA y sus derivados. Se debe evitar el PABA en los protectores para bebés, embarazadas y mujeres que amamantan debido a que se han conocido casos de intoxicación y a que se trata de una sustancia sobre la que hay bastante controversia y faltan estudios sobre sus efectos.
- Filtros físicos, inorgánicos: son sustancias inertes que aplicadas en la piel reflejan la luz solar como un espejo y que, a diferencia de los anteriores, no absorben la radiación. Son mucho más efectivas en cuanto a la protección por que protegen todo el espectro solar y tienen menos riesgo de alergia, pero son menos cosméticas, al dejar una fina capa blanquecina sobre la piel. Esto también puede suponer una ventaja, ya que al dejar marca sabemos exactamente dónde hemos aplicado el protector, sin que queden zonas desprotegidas. Por estas razones están especialmente indicados en niños. Son sustancias impermeables a la radiación solar y en raras ocasiones producen reacciones alérgicas. En la actualidad son más cosméticos, ya que dejan una capa más fina sobre la piel. Cuando hablamos de un filtro de pantalla total queremos decir que protege frente a los rayos UVA, UVB, UVC (ultravioleta de onda corta) e IR (radiación térmica), independientemente del factor de protección que tenga frente a cada una de estas radiaciones.
- EL SIGNIFICADO DEL FACTOR DE PROTECCIÓN
Los filtros se diferencian unos de otros por el factor de protección solar (FPS) que es el índice que mide la capacidad protectora de un filtro frente a los efectos nocivos de la radiación solar sobre la piel y nos indica el tiempo que la piel puede estar al sol sin que aparezca enrojecimiento o se produzca una quemadura. Así por ejemplo, un producto solar que ofrezca un factor de protección 15, significa que la piel así protegida puede estar expuesta a los rayos UVB 15 veces más tiempo que la misma piel sin protección solar. Así pues, para una persona que su piel se quema a los 10 minutos, cuando se aplica un fotoprotector 15, el tiempo que tarda en quemarse se trasforma en 150 minutos. Por lo tanto, conviene saber que cuando más elevado sea el factor de protección, más tiempo de protección presenta, y no indica el grado de permisividad al bronceado.