IOMA / MEPPES: Prestación farmacéutica de medicamentos especiales de alto costo (MAC)

La financiación sanitaria es fundamental para asegurar una protección total en salud, contar con fondos suficientes para la salud es importante, pero no suficiente. Lograr que los recursos se usen de manera eficiente es uno mayores desafíos que nos enfrentamos actualmente.

por Farm. Silvina Melitón

La resolución 58.33 de la Asamblea Mundial de la Salud de 2005 asegura que todos tenemos derecho a acceder a los servicios sanitarios y que nadie debe sufrir dificultades financieras por hacerlo.

La OMS y la OIT en varios informes plantean que se malgastan entre un 20 y 40 % de los recursos de la salud.

Sin dudas que reducir este despilfarro mejoraría en gran medida la capacidad de los sistemas sanitarios para prestar servicios de calidad y mejorar la salud.

Nosotros tenemos una triste realidad en nuestro país, se gasta mucho y mal.

Y en particular los medicamentos están relacionados con las causas más comunes de ineficiencia, el informe señala:

En todos los países existen oportunidades para conseguir más con los mismos recursos. Se suelen emplear medicamentos caros cuando se dispone de opciones más baratas e igualmente eficaces.

En muchos países, el uso de antibióticos e inyecciones es excesivo, su almacenamiento es deficiente y se deterioran, y hay grandes variaciones en los precios que negocian las agencias de aprovisionamiento con los proveedores.

La reducción de gastos innecesarios en medicamentos y el uso más adecuado de los mismos, suma dos a la mejora del control de la calidad, podrían ahorrarles a los países hasta el 5% del gasto sanitario”.

En Argentina el ochenta por ciento de la Seguridad Social esta administrada por la Industria Farmacéutica (IF), esto es así desde hace mas de una década.

Hacia la década de los 90 la restricción financiera de las Obras sociales, el control de precios y la ley de patentes, hicieron que los laboratorios de especialidades medicinales dirigieran sus estrategias hacia la distribución y la comercialización, por sobre la producción.

Es así que la Industria Farmacéutica (IF) avanzó sobre la distribución cooptándola, y creando sus propias distribuidoras.

Y además se lanzó a obtener los contratos con la seguridad social., a través de acuerdos de provisión, articulando y controlando el modelo prestador.

La Industria le asegura un precio a las obras sociales a cambio de mantener el mercado de marcas.

De esta manera en primer lugar por el año 97 firma un convenio con el PAMI, a través de un modelo, que luego iba a repicar en todas la Seguridad Social (SS).

Los laboratorios productores de medicamentos se agrupan en tres Cámaras: CAEME, CILFA y COOPERALA. Estas cámaras en representación de los mismos son las que firman acuerdos de provisión con la SS, bajo la denominación de la Industria

Sin dudas que la intromisión de la Industria en los convenios ha avasallado incumbencias farmacéuticas e incumple el propio marco normativo que establece el Estado.

Desde el punto de vista económico su intervención tampoco garantizó eficiencia, ni ayudó a racionalizar recursos.

Hoy el convenio IOMA / MEPPES es objeto de investigación de la justicia.

Desde esta editorial analizamos el mecanismo de “entrega” de medicamentos de alto costo en el segundo convenio mas importante de la Seguridad Social de la Argentina.

Las concesiones que ha realizado nuestra dirigencia “…en beneficio de nuestro trabajo” finalmente está atentando contra él.

Es responsabilidad de la comunidad farmacéutica en su conjunto revisar estos convenios a fin de garantizar el estricto cumplimiento de la cadena legal de comercialización de medicamento en pos de nuestra fuente de trabajo y del tratamiento del medicamento como bien social.

 

IOMA MEPPES: PRESTACIÓN FARMACÉUTICA DE MEDICAMENTOS ESPECIALES DE ALTO COSTO (MAC)

 

Hasta el año 1998 el IOMA proveía los Medicamentos de Alto Costo (MAC) a través de la Farmacia Manes a todos los afiliados de la provincia.

Los envíos a los pacientes del interior de la provincia eran efectuados a través de encomiendas realizadas a las empresas de transporte de larga distancia. Esto sumado a las irregularidades detectadas en la facturación hizo que este convenio perdiera el apoyo político que lo sustentaba.

En el año 1998 el IOMA firma un convenio (SIDIMSE)   *1 para la dispensa de Medicamentos especiales de alto costo con el CFPBA, que representa a la mayor red de farmacias de la provincia de Buenos Aires que presta servicios al IOMA desde 45 años atendiendo a los afiliados del instituto para las patologías ambulatorias.

El SIDIMSE establecía el listado de medicamentos para las patologías definidas por el IOMA, las condiciones de dispensa y facturación para todas las farmacias de la red que adhirieran al presente programa. Y establecía también el precio de los medicamentos. El mismo correspondía a un porcentaje del PVP de los medicamentos (PVP – 67%).

Este convenio incluía también el listado de accesorios (pañales, descartables: catéteres, jeringas, gasas, sondas, etc.).

Dado el alto costo de los mismos el Colegio de Farmacéuticos de la provincia de Buenos Aires (CFPBA) pactó con la Industria proveedora de los medicamentos, la financiación de los mismos a través de toda la cadena comercial.

Las farmacias ante el requerimiento de un paciente a través de la receta correspondiente, solicitaban el medicamento a la droguería de su elección, luego la droguería efectuaba la provisión.

Todas las facturas de la cadena comercial eran canceladas en el momento que IOMA efectuaba el pago de las prestaciones al CFPBA, quien efectuaba el pago a las droguerías.

Y éstas hacían lo propio con los laboratorios productores.

La farmacia percibía como remuneración un 8% del valor de PVP del medicamento que estaba dispensando, y la financiación del costo del medicamento era sostenido por parte los laboratorios productores .

Varios fueron los intentos por parte de la Industria de avanzar sobre el convenio de IOMA. *2

Primero en el 98, luego en el 2001. La férrea oposición de gran parte del sector farmacéutico impidió que avanzara sobre el convenio de medicamentos ambulatorios.

Pero la gran deuda que el IOMA tenía con la cadena comercial del medicamento de alto costo (MAC plan SIDIMCE) justificó la decisión política de permitir el ingreso de la Industria al convenio de los MAC a través del Convenio IOMA MEPPES.

De esta forma a partir del 2002 el IOMA comienza a comprar los medicamentos a los laboratorios que adhieren al convenio. Y toma el circuito operativo que la industria ya había impuesto en el PAMI en 1997, y que le permitió controlar y distribuir el mercado de estos medicamentos.

En el año 2002 el IOMA acuerda con la Industria un nuevo circuito de Provisión y dispensa de los MAC, y  firma un Convenio tripartito, con la Industria Farmacéutica, que compromete la provisión de los MAC con un precio capitado ($2.10) y con el CFPBA para la dispensa de los mismos, con una cápita para la dispensa ( $ 0.28) y se excluyen de este Plan, los pañales y accesorios, tobramicina, hemofilia e insulinas.

Por lo que la cápita del nuevo convenio fue sustancialmente menor: $ 2.857.275

Lo que justificaba ampliamente la participación de la industria en el nuevo convenio IOMA-MEPPES.  *3

Pero a fines del 2002 el IOMA aprueba un aumento de capita para la provisión de los MAC, argumentando que debido a los aumentos de precios de los medicamentos de fabricación nacionales y debido a la gran cantidad de medicamentos importados y consecuente aumento por incremento del tipo cambiario, el suscriptor financiador del Convenio MEPPES, la Industria, no puede efectuar la provisión a la capita $ 2.10.

También refiere problemas de abastecimiento por parte de la industria, tal cual lo refiere la cantidad de recetas expedidas en abril y mayo de 2002.

Por lo que la industria pasaría a percibir una cápita de $ 4.138.740 por la provisión de los MAC, pero con la mitad de recetas dispensadas.

En Diciembre del 2004 el gasto alcanzaba $ 5.600.000

En Febrero del 2005 el IOMA abandona el sistema capitado y pasa a un pago por prestación efectivamente realizada, acordando precios con la Industria Farmacéutica. Descuentos del PVP que dependerán del medicamento. En este punto los medicamentos monopólicos son lo que tienen descuentos muy bajos del orden del 5% del PVP.

La dispensa siguió con el sistema capitado*4  hasta el 2011 donde los prestadores farmacéuticos pasaron a percibir un % del valor de lo dispensado.

Mientras la industria cada dos años aproximadamente actualiza (incrementa ) los valores convenidos.

A partir de Abril del 2011 las incorporaciones de nuevos principios activos al MEPPES se formalizaron a través de un simple acto administrativo por parte del IOMA, abandonando la obligación de rubricar actas Acuerdos complementarias del Convenio con todos los firmantes del mismo, y su tratamiento en la Comisión de Seguimiento de convenio creada a tal efecto.

La evolución del gasto de IOMA fue de tal magnitud que al mes de Agosto del 2011 los medicamentos dispensados al IOMA valorizados al PVP alcanzan el valor de $98.000.000 por mes para la dispensa de 28.700 recetas.

Se estima que según los descuentos pactados con la industria, el IOMA estaría abonando la suma de $54.000.000 por la provisión de los MAC.

Desde hace años por resoluciones del directorio también se autorizan compras directas a droguerías por fuera del convenio que los organismos de control aprobaron para la asistencia de los afiliados con patologías de baja incidencia.

Eso significa que en la actualidad además de financiar el Plan MEPPES a través del convenio con el CFPBA, el IOMA compra y entrega ILEGALMENTE a sus afiliados una gran cantidad de medicamentos biológicos (monoclonales, antiangiogénicos,) por fuera del circuito del convenio con el Colegio provincial.*5

Por eso a partir del 2011 el gasto de las prestaciones del circuito contractual dejó de incrementarse.

Para concluir debemos recordar que los únicos actores que las leyes nacionales y provinciales prevén para el circuito comercial del medicamento son Laboratorios, Droguerías y Farmacias.

IOMA no es un eslabón autorizado para efectuar ninguna de las actividades que la ley regula para cada actor de la cadena comercial.

IOMA es el financiador. La normativa lo excluye de la cadena normal comercial del medicamento.

IOMA no es una farmacia habilitada. No puede almacenar, ni entregar medicamentos.

 

Farm. Silvina Melitón

 

* NOTAS

1* SIDIMSE
Fue un convenio que garantizó la transparencia del todo el circuito comercial.
Estuvo enmarcado en las leyes vigentes en la Provincia de Buenos Aires
Ley del Medicamento 11405 – Ley del Ejercicio Profesional farmacéutico 10.606 – Ley del IOMA 6982.
Y leyes nacionales Ley 17.565

2* MERCADO
Es importante recordar que el mercado del medicamento en Argentina se encuentra divido en dos grandes grupos:

1) Medicamentos de uso ambulatorio
Son aquellos de bajo costo y alta incidencia, las obras sociales firman convenios con las farmacias para la dispensa a sus afiliados. La comercialización de los mismos es por el canal legal: laboratorios, droguerías y el paciente los obtiene en una farmacia.
La cadena normal legal de comercialización del medicamento es

LABORATORIOS (Distribuidoras) / Droguerías – Farmacias – Pacientes – Obras Sociales

Para los medicamentos del segmento ambulatorios el aporte fiscal es el que corresponde a cada uno de los eslabones

2) Medicamentos especiales de alto costo

Se refieren a los que se indican para un número limitado de enfermedades, denominadas catastróficas pues demandan un volumen altísimo y cada vez mayor de recursos financieros.

Muchos de estos medicamentos no figuran en los listados de referencia donde se publican los medicamentos registrados con sus precios respectivos.

Otra característica es que llegan al paciente por canales de distribución creados a tal efecto y omiten los eslabones comerciales que regla la norma.

No sólo no se establece ni se cumple el marco regulatorio atinente a las leyes de ejercicio de la profesión farmacéutica y a la ley del medicamento, sino que se violan las normas sobre comercialización, aún en los casos donde la dispensa se efectúe en una Farmacia, dado que en el acto comercial compra-venta del medicamento intervienen sujetos no autorizados por la ley para adquirir medicamentos, esto es Obras Sociales y Empresas de Medicina Prepaga

La omisión de los eslabones comerciales deviene además en una menor recaudación tributaria, cuanto menos, por parte de la provincia.

3* PARTICIPACION DE LA INDUSTRIA

Convenio que acarrea severas dificultades para el ejercicio de la profesión farmacéutica y viola las leyes vigentes que regulan la prescripción y dispensa de medicamentos / Publicación BFB N° 396.

No existe la autorización del Poder Ejecutivo para que el IOMA pueda comprar medicamentos directamente a los Fabricantes, tal como lo prevee el art 15 de la ley del Medicamento.

4* SISTEMA CAPITADO
El desdoblamiento en los pagos, por un lado a la Industria por la provisión, y por otro a la dispensa, imposibilitan cualquier seguimiento de gastos del Instituto.

5* COMPRA Y ENTREGA
Los medicamentos biológicos registran los mayores precios, muchos son monopólicos dado que tienen un único oferente. Sus precios no se encuentran publicados en los listados de referencia.

Su facturación crece en todo el mundo a un ritmo que duplica el crecimiento anual del mercado farmacéutico en su conjunto.

En nuestro país los precios de los medicamentos más caros llegan hasta los $ 60.000

 

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